Que no es la CGT




1.- UNA ORGANIZACIÓN VERTICAL

En CGT no existen ejecutivas que nos digan lo que tenemos que hacer y como pensar, las decisiones corresponden a las asambleas de afiliados y afiliadas. Los órganos de gestión (Secretariados o juntas (en el caso de secciones sindicales)) son solamente órganos responsables de llevar a efecto los acuerdos tomados en las asambleas.

 2.- UNA ORGANIZACIÓN PACTISTA CON EL SISTEMA

CGT no firma DESPIDOS, ni CIERRES DE EMPRESAS, ni EMPEORAMIENTO DE LAS CONDICIONES LABORALES. En CGT nos oponemos a todo lo que suponga empeorar las condiciones de vida de las clases más desfavorecidas de la sociedad, como los bajos sueldos, las condiciones laborales de sobreexplotación, el encarecimiento de la vivienda y de los artículos de primera necesidad, la represión ejercida, tanto por los estamentos al servicio del Estado como por las empresas sobre sus plantillas.

 3.- UNA ORGANIZACIÓN RACISTA

CGT no vemos enemigos nuestros a las personas llegadas de otras latitudes, si son personas humildes que vienen huyendo del hambre y la miseria a la que han sometido a sus países los especuladores organizados en el FMI, el BM y la OMC. Para nosotros todas esas personas son de nuestra clase por ser victimas más avanzadas de los mismos mafiosos que nos explotan a nosotros. Para los y las ANARKISTAS, ni el color de la piel ni el lugar de nacimiento, ni su cultura deben ser motivos discriminatorios ni distantes entre personas.

 4.- UNA ORGANIZACIÓN SEXISTA

En CGT consideramos que todas las personas, de ambos sexos, sean cuales sean sus tendencias sexuales, merecen para nosotros y nosotras el mismo respeto y aprecio. Rechazamos de plano la violencia de género por considerarla un residuo de la educación patriarcal que hemos sufrido durante largos siglos, y por ser un claro problema para la deseable buena convivencia entre personas humildes.

 5.- UNA ORGANIZACIÓN LOCALISTA

Los y las ANARKISTAS, rechazamos las fronteras que nos imponen los intereses económicos, al tiempo que rechazamos los afanes de anular culturas identificadoras de los pueblos, por entender que las costumbres culturales de los pueblos no son un problema para las relaciones de buena vecindad entre pueblos sino que son los intereses económicos y acaparadores de poder los culpables de la rotura de dichas relaciones.

 6.- UNA ORGANIZACIÓN INSOLIDARIA

CGT es una Organización que busca la solidaridad entre trabajadores y trabajadoras y entre todas las personas humildes y de buena fe de todo el planeta así como con todos los pueblos oprimidos, expoliados y explotados que existen sobre la faz de la tierra y tratamos con nuestros medios y posibilidades a contribuir a ello como lo estamos demostrando con los pueblos indígenas de Chiapas (Méjico) y otros.

 7.- UNA ORGANIZACIÓN APOLITICA

En CGT estamos contra los vividores de la política, los farsantes e hipócritas que hacen de la política su “modus vivendi”, los que nos venden una cosa para que les votemos en las elecciones y luego nos envían a la policía cuando les reclamamos sus promesas, aspiramos a un mundo de personas iguales en derechos y libertades y autosuficientes para mantener una sociedad sin gobiernos ni estados que nos controlen y nos repriman, sin especuladores ni explotadores. Pero esa es una política, la política natural, la que surge de la lógica convivencia entre personas de bien. Esa política, que podíamos llamar la antipolítica de lo que hoy conocemos, no es algo apático y distante de todo lo que pasa, sino que tiene unos objetivos y unas metas a cumplir, por tanto CGT no es una Organización apolítica, como tampoco lo es todo el Movimiento Libertario, aunque haya quien lo confunde.

 8.- UNA ORGANIZACIÓN ELITISTA NI SECTARIA

CGT es una organización de trabajadores y trabajadoras que funcionando desde las asambleas de fabrica tajo o barrio aspira a llegar e implicar a todas las personas oprimidas que estén por la transformación de la sociedad en un MUNDO NUEVO donde no existan explotadores ni explotados, en el que los avariciosos, estafadores y malvados sean reducidos por la voluntad convivencial de las personas de bien.